jueves, 18 de septiembre de 2014

Warcraft III The Frozen Throne - Campaña de los elfos sanguinarios

Azote de los elfos sanguinarios

Capítulo Uno
Errores
Kael'thas y sus guerreros llegan al campamento base del Gran Mariscal Garithos y traen malas noticias.

-"Llegáis tarde, Príncipe Kael'thas. Pensaba que los elfos os preciabais de ser puntuales." - Gran Mariscal Garithos
-"No he podido evitarlo, Lord Garithos. Nos encontramos con un grupo de elfas nocturnas del otro lado del mar y..." - Príncipe Kael'thas
-"¡No me interesan vuestras extravagantes excusas! Estáis aquí para servir a la Alianza; por tanto, ¡obedeceréis mis órdenes al pie de la letra! ¿Está claro?" - Gran Mariscal Garithos
-"Sí, Lord Garithos." - Príncipe Kael'thas
-"Los muertos vivientes han empezado una nueva ofensiva para retomar Dalaran. Su fuerza de ataque primaria marchaba hacia el sur atravesando Silverpine, pero conseguimos detener su avance en la base de las montañas." - Gran Mariscal Garithos
-"¡Mis hombres están listos para el combate, milord! ¿Cuándo partiremos hacia el frente?" - Príncipe Kael'thas
-"De inmediato. Pero vuestros hombres se quedarán aquí. Nuestros exploradores han informado que hay un segundo contingente de ataque que parece dirigirse hacia aquí desde el este. Necesito que reparéis los observatorios periféricos para que podamos vigilar esta región." - Gran Mariscal Garithos
-"Pero, milord, somos guerreros, no..." - Príncipe Kael'thas
-"Esas son vuestras órdenes, Príncipe Kael'thas. Confío en que vuestras orejas elfas las hayan oído claramente. ¡Retiraos!" - Gran Mariscal Garithos
-"Insolente hijo de... ¡Acabemos con esto!" - Príncipe Kael'thas

Gran Mariscal Garithos















Kael y sus hombres llegan a un lago.
-"Maldición. Tendremos que encontrar la forma de cruzar el lago y alcanzar la mina de oro. ¡Naga! ¡Combatisteis por el demonio Illidan!" - Príncipe Kael'thas
-"Ahora vamos por cuenta propia, buen príncipe. Me llaman Lady Vashj. Mis hermanos y yo venimos en son de paz a ofreceros nuestra ayuda." - Lady Vashj
-"No tenéis nada que yo necesite, bruja." - Príncipe Kael'thas
-"¿Ah, no? Pensaba que quizá necesitaríais barcos para llegar a los observatorios que buscáis." - Lady Vashj
-"¿Y me los daríais a cambio de nada? Decidme por qué debería confiar en vos, milady." - Príncipe Kael'thas
-"Nuestras razas tienen un ancestro común, Kael. Y ahora también tenemos un peligro en común: los muertos vivientes. Esos barcos sólo son un gesto de buena voluntad." - Lady Vashj
-"En ese caso acepto vuestra oferta. Gracias." - Príncipe Kael'thas

Finalmente terminan con su tarea.
-"Saludos, Lord Garithos. Los observatorios han sido reparados tal y como pedisteis. Estábamos a punto de..." - Príncipe Kael'thas
-"He recibido malas noticias del frente. ¿Es cierto que habéis confraternizado con los inmundos naga?" - Gran Mariscal Garithos
-"Pues, sí, milord. Nos ayudaron a cruzar el lago. Os aseguro que no suponen amenaza alguna para nosotros o..." - Príncipe Kael'thas
-"¡No son humanos y deben ser aplastados como cualquier otro enemigo! Sed cuidadoso a la hora de elegir en quién depositar vuestra lealtad, elfo sanguinario. No toleraré traiciones en mis filas. Ahora he de volver al frente. Quedaos aquí y esperad órdenes." - Gran Mariscal Garithos

Capítulo Dos
Un pacto aciago
Al día siguiente, en el campamento base de la Alianza, el Príncipe Kael'thas y sus hombres se preparan para ponerse en marcha.

-"Saludos, Príncipe Kael. Traigo un mensaje del Gran Mariscal Garithos." - mensajero
-"¿Qué noticias hay del frente?" - Príncipe Kael'thas
-"Parece ser que los observatorios que reparasteis han detectado una numerosa fuerza de muertos vivientes no muy lejana. Lord Garithos ha ordenado que acabéis con los muertos vivientes antes de que puedan marchar sobre Dalaran." - mensajero
-"No suena muy difícil." - Príncipe Kael'thas
-"Por desgracia, vuestras fuerzas quizás se vean algo mermadas. Veréis, Lord Garithos también ha ordenado que soldados rasos, caballería y equipos de apoyo se dirijan hacia el frente de inmediato. Hombres, ¡en marcha!" - mensajero
-"¡Es absurdo! ¿Se supone que tengo que asaltar a los muertos vivientes sólo con palos y lenguaje grosero?" - Príncipe Kael'thas
-"El gran mariscal confía plenamente en vuestras... habilidades. Sed creativo." - mensajero
-"Garithos... Empiezo a odiar a ese hombre." - Príncipe Kael'thas

-"Príncipe Kael, han tomado nuestras bases periféricas. ¡Estamos totalmente rodeados!" - deshacedor de hechizos
-"Esas bases están perdidas. Tendremos que improvisar." - Príncipe Kael'thas
-"Ishnu dal-dieb, Príncipe Kael. Hemos venido para unirnos a vuestra lucha contra esos muertos repugnantes." - Lady Vashj
-"Os saludo, Lady Vashj. Yo aceptaría con gusto vuestra ayuda, pero al comandante al que sirvo vuestra raza no le resulta grata." - Príncipe Kael'thas
-"No lo veo por aquí, compartiendo vuestro peligro. Permitid que una mis fuerzas a la vuestras. Si no lo hacéis, moriréis todos." - Lady Vashj
-"Lo que decís es cierto. Pero... Yo... Acepto vuestra oferta, Vashj." - Príncipe Kael'thas
-"Bien. Vamos allá, entonces." - Lady Vashj

-"Tenéis mi gratitud, milady. Esta victoria no hubiera sido posible sin vuestra ayuda, aunque temo que aceptándola me he condenado a mí mismo." - Príncipe Kael'thas
-"El humano al que sirves confía únicamente en su propia raza. Su sentido del honor es tan profundo como su tolerancia." - Lady Vashj
-"Lo que me une a él y a esta... Alianza agonizante son la lealtad y el deber. Pero en este momento esos principios parece tan lejanos como las ruinas de nuestra patria. Sólo sé que mis hermanos y yo... ansiamos algo más." - Príncipe Kael'thas
-"En ese caso, joven Kael, quizás sea el momento de buscar un nuevo camino... hacia el poder... y la gloria." - Lady Vashj
-"No puedo explicarlo con exactitud, pero desde que nuestra tierra fue destruida, mis hermanos y yo nos sentimos vacíos... casi como si nos hubieran robado el alma. Ahora llevamos dentro esta ansia que ha endurecido nuestros corazones." - Príncipe Kael'thas
-"Conozco esa ansia, Kael. Vuestra gente es adicta a la magia, ¡como nosotros! Fluyó por vuestras venas durante más de diez mil años. Y ahora, con la corrupción de vuestra tierra y el Pozo del Sol que os daba la fuerza..." - Lady Vashj
-"¡Nos han privado de nuestra energía, de nuestro derecho inalienable! Sin una nueva fuente de magia, mi gente morirá." - Príncipe Kael'thas
-"En este mundo hay otras fuentes de energía, Kael. Los demonios, por ejemplo." - Lady Vashj
-"Eso es una locura, milady. Jamás estaremos tan desesperados." - Príncipe Kael'thas
-"Vuestra aversión es compresible. Pero..." - Lady Vashj
-"¡Príncipe Kael! Ha llegado el Gran Mariscal Garithos. Ha traído todo un batallón consigo." - deshacedor de hechizos.
-"Maldita sea, Vashj, será mejor que os vayáis. No puedo garantizar la seguridad de vuestra gente." - Príncipe Kael'thas
-"¡Guerreros naga!" - caballero
-"¡Olvidaos de ellos! Veo que al fin habéis mostrado vuestro verdadero rostro, Kael. Sabía que os habíais aliado con esas serpientes. Ahora tengo las pruebas que necesito para ejecutaros a todos, ¡traidores!" - Gran Mariscal Garithos
-"Os lo ruego, milord, ¡mis hombres no tienen culpa alguna! Ha sido decisión mía..." - Príncipe Kael'thas
-"No desperdiciéis aliento. Jamás me he fiado de vosotros, elfos engreídos. Fue un error admitiros en la Alianza. Ahora, después de tanto tiempo, por fin seréis tratados como os merecéis. ¡Lleváoslos!" - Gran Mariscal Garithos

Capítulo Tres
Las mazmorras de Dalaran
Dos días después, en las mazmorras de Dalaran, protegidas por un escudo mágico, Kael'thas y sus hermanos elfos sanguinarios, languidecen en sus celdas esperando sus inevitables ejecuciones.

-"¿Cómo he podido permitir que le ocurriera esto a mis hermanos? Encerrados en estas celdas, nuestra sed de magia nos consumirá." - Príncipe Kael'thas
-"Pronto acabará todo, traidor. Lord Garithos planea ejecutaros al amanecer." - guardia Marcus
-"La noche se me hará eterna. Estos elfos me ponen los pelos de punta." - guardia Trogdar
-"No te preocupes. Esta prisión fue construida por el Kirin Tor para evitar que sus mascotas se perdieran. La magia de los elfos es inútil en estas celdas encantadas." - guardia Marcus
Entonces aparece Lady Vashj, mata a los dos guardias y destruye la puerta de la celda de Kael.
-"Saludos, Kael. Deduzco que no llegamos demasiado tarde." - Lady Vashj
-"Al contrario, Vashj. Llegáis en el momento más oportuno. Una vez más estoy en deuda con vosotros. Pero aunque liberemos a mis hermanos, no hay lugar al que escapar. Las fuerzas de Garithos nos superan en diez a uno." - Príncipe Kael'thas
-"Os encontráis en una encrucijada peligrosa, Kael. Podéis quedaros aquí y morir a manos de los humanos... o elegir un camino más oscuro... hacia la libertad." - Lady Vashj
-"¿Cuál es ese camino oscuro?" - Príncipe Kael'thas
-"En la ciudad que está sobre nuestras cabezas hay un portal... una puerta que lleva a otros mundos." - Lady Vashj
-"La conozco. El lich Kel'Thuzad la abrió para traer aquí a Archimonde." - Príncipe Kael'thas
-"Sí. Mi señor, Illidan, nos espera al otro lado de esa puerta. Conducid a vuestra gente hasta él y os forjará un nuevo destino, Kael. ¡Saciará la acuciante sed de vuestra gente!" - Lady Vashj
-"Aliarme con un demonio deshonesto... o conducir a mi gente a una muerte cierta. Aquí no hay elección alguna, Vashj. Tendremos que liberar primero a mis lugartenientes. Podrán reunir a los demás mientras asaltamos la salida." - Príncipe Kael'thas
-"Como queráis." - Lady Vashj

-"Siento unos potentes espíritus agitándose no muy lejos. Arthas asesinó a algunos Archimagos cuando el Azote asoló esta tierra. Ahora los espíritus invisibles de los magos no encuentran reposo. Quizás deberíamos localizarlos y darles la paz." - Príncipe Kael'thas

-"Has llegado todo lo lejos que podías llegar, Príncipe Kael. No seas tan severo contigo mismo." - carcelero Kassan
-"Serviste bien al Kirin Tor, Kassan, pero el viejo orden ha desaparecido. Mi gente y yo saldremos de esta prisión de una manera u otra." - Príncipe Kael'thas
-"Es triste ver cómo se pierde un buen mago. Haz lo que tengas que hacer, muchacho." - carcelero Kassan

Kael y Vashj matan a Kassan.
-"Mis hermanos están reunidos, Vashj. Ahora sólo tenemos que llegar a esa puerta y..." - Príncipe Kael'thas
-"Esperad, buen Príncipe. Tendremos que mantener la puerta abierta el tiempo suficiente para que pase todo el mundo. Pero es probable que las fuerzas de Garithos ataquen antes de que podamos escapar." - Lady Vashj
-"Entonces lo mantendré a raya. Os conseguiré todo el tiempo que necesitéis." - Príncipe Kael'thas

El cruce
Poco después, mientras los elfos sanguinarios y los naga aliados irrumpen en los suburbios de Dalaran, invadiendo las callejuelas...

-"Rápido, hermanos, tomad posiciones. Las fuerzas de Garithos llegarán en cualquier momento." - Príncipe Kael'thas
-"Hemos llegado a la puerta, Kael. ¡Ahora intentaremos abrirla!" - Lady Vashj
-"Príncipe Kael, los otros ingenieros y yo ayudamos a construir las defensas originales de Dalaran. Podríamos buscar material en esas ruinas y construir todas las torres defensivas que necesitéis." - ingeniero
-"Me alegro de oírlo. Será mejor que empecéis, entonces." - Príncipe Kael'thas
En el campamento humano.
-"Malditos elfos, sabía que intentarían algo así. Olvidaos de esas malditas torres. ¡Quiero que destruyáis esa puerta! Esos traidores no irán a ninguna parte. ¡Utilizad estos explosivos en el portal! ¡Quien destruya el portal será un héroe!" - Gran Mariscal Garithos
De vuelta en el portal.
-"Lo hemos conseguido. La Puerta está abierta. ¡Que comience el éxodo!" - Lady Vashj
-"Bien hecho, Vashj. Si construimos más torres estratégicas, deberíamos poder contener a las fuerzas de Garithos el tiempo suficiente para que nuestra gente atraviese la puerta." - Príncipe Kael'thas
-"Espero que no te equivoques. Si la puerta falla, ¡ninguno de nosotros sobrevivirá!" - Lady Vashj

-"Kael, ¡ha pasado todo el mundo! ¡Retrocede y cerraremos la puerta!" - Lady Vashj
-"¡Muy bien, hombres! ¡Replegaos! ¡Retroceded a la puerta!" - Príncipe Kael'thas
-"Ahora, joven Príncipe, damos un último paso... hacia el destino." - Lady Vashj

Los restos de las Tierras Devastadas
Tras horas de marcha, Kael'thas y Lady Vashj observan en pie desde una alta meseta el árido paisaje de las Tierras Devastadas...

-"Y este lugar desolado, ¿qué es, Vashj?" - Príncipe Kael'thas
-"Este mundo en ruinas se llama Tierras Devastadas, joven Príncipe. Es todo lo que queda de Draenor, la antigua tierra de la Horda orca." - Lady Vashj
-"Increíble. Recuerdo cuando Khadgar condujo la Expedición de la Alianza hasta aquí, hace años. Casi logró exterminar a los orcos para siempre. En el intento de escapar, Ner'zhul abrió unas enormes puertas dimensionales, pero lo único que consiguieron fue desgarrar el planeta." - Príncipe Kael'thas
-"Sí. Y ahora, hemos venido a las ruinas de este mundo muerto a encontrar a nuestro señor." - Lady Vashj
-"Illidan... ¿Por qué está aquí? ¿Qué puede interesarle de este árido páramo?" - Príncipe Kael'thas
-"Lo ignoro. Sea como fuere, deberíamos empezar a buscarlo ya." - Lady Vashj
-"De acuerdo. De hecho, estoy ansioso por volver a verlo. Si puede curar a mi gente de su sed de magia... estaré encantado de ponerme a su servicio." - Príncipe Kael'thas

Puerta dimensional












Capítulo Cuatro
Buscando a Illidan
Después de tres días de búsqueda infructuosa, el Príncipe Kael'thas y Lady Vashj se dan cuenta de que están perdidos en el salvaje desierto de la Península del Fuego del infierno.

-"Este lugar me pone de los nervios. Marchamos desde hace tres días y no hay señal alguna de vida. Y, sin embargo, no me abandona la sensación de que no estamos solos." - Príncipe Kael'thas
-"No lo estamos. Cuando el viento ha cambiado he captado un olor. ¡Elfas nocturnas! ¿Qué estarán haciendo aquí?" - Lady Vashj
-"La guardiana, Maiev, juró capturar a Illidan a cualquier precio. ¡Ha debido de traer aquí a sus guerreros para darle la caza! ¡Ahí está! ¡Illidan está encadenado en esa jaula! Las elfas nocturnas deben de estar llevándolo a su fortaleza." - Príncipe Kael'thas
-"Entonces tenemos que rescatarlo antes de que se pongan a salvo." - Lady Vashj

Kael y Vashj consiguen rescatar a Illidan.
-"Lady Vashj, me has rescatado en el momento justo. La idea de pasar otros diez mil años en la prisión de Maiev no era una perspectiva agradable." - Illidan Stormrage
-"No podíamos abandonaros, Lord Illidan. Pero le debéis vuestra libertad a ellos." - Lady Vashj
-"¿Quiénes son, Vashj? El elfo joven me resulta familiar, pero..." - Illidan Stormrage
-"Se llaman a sí mismos elfos sanguinarios, milord. Son los últimos descendientes mortales de la Nobleza que os sirvió hace mucho tiempo. Este es el Príncipe Kael'thas. Él y sus hermanos han venido a disfrutar de vuestra sabiduría y se ponen al servicio... de vuestra voluntad." - Lady Vashj

El deber de Illidan
Horas después, en el campamento base de Illidan, el Príncipe Kael'thas finalmente se acerca al antiguo cazador de demonios y le pide ayuda.

-"Has hecho bien en venir a mí, Kael. Comparto el dolor de tu adicción, tu sed de magia." - Illidan Stormrage
-"¿Podéis ayudarnos, Lord Illidan? ¿Podéis curarnos?" - Príncipe Kael'thas
-"No hay cura alguna, joven. Pero hay formas de saciar esa sed. Sígueme y concederé a tu gente más magia de la que puedan imaginar." - Illidan Stormrage
-"Así sea. Lord Illidan, mis compañeros y yo nos ponemos humildemente a vuestro servicio." - Príncipe Kael'thas
-"Levántate, joven Kael. Serás mi mano derecha y el precursor de mi cólera." - Illidan Stormrage
-"¿Cuáles son vuestros planes, maestro?" - Príncipe Kael'thas
-"Mmm. Muchos meses después de la derrota de la Legión en la Batalla del Monte Hyjal, recibí la visita de uno de los últimos grandes señores demonios, Kil'jaeden." - Illidan Stormrage
Illidan narra su historia.
-"Illidan, en el pasado has sido amigo y enemigo de la Legión de Fuego. Pero al consumir la Calavera de Gul'dan, sellaste nuestra derrota en este mundo. He venido a ofrecerte una segunda oportunidad para servirnos." - Kil'jaeden
-"¿Qué deseáis que haga, gran señor?" - Illidan Stormrage
-"Mi creación, el Rey Lich, me ha traicionado. Osó romper el pacto que lo une a mi voluntad, pero su espíritu aún se encuentra atrapado en el Trono de Hielo de Corona de Hielo. Destrúyelo para mí y te concederé el deseo que tu corazón anhela." - Kil'jaeden
-"Así lo haré, gran señor. Así lo haré." - Illidan Stormrage
De vuelta en el presente.
-"En Dalaran, intenté utilizar el Ojo de Sargeras para derretir los cascos polares que rodeaban el glaciar de Corona de Hielo. Si el hechizo hubiera tenido éxito, el Rey Lich habría sido derrotado para siempre." - Illidan Stormrage
-"Pero intervinieron las malditas elfas nocturnas." - Lady Vashj
-"Y el hechizo salió mal. Dado mi fracaso, huí a este lugar desolado para escapar de la ira de Kil'jaeden. Ahora bien, si yo he de permanecer exiliado, tendremos que asegurarnos de que los agentes de Kil'jaeden hayan desaparecido de la faz de la tierra." - Illidan Stormrage

Kil'jaeden















Capítulo Cinco
Las puertas del Abismo
Dos días más tarde, en las desoladas planicies de las Tierras Devastadas, Illidan y el Príncipe Kael'thas se preparan para asaltar las puertas dimensionales de Magtheridon.

-"Hace tiempo, tras la explosión de Draenor, un brutal Señor del Foso llamado Magtheridon reunió a los orcos supervivientes y se hizo con el control de las Tierras Devastadas. Desde entonces, sus fuerzas se han vuelto potentes." - Illidan Stormrage
-"¿Cómo es posible, señor? Si la mayoría de los orcos murió cuando este mundo estalló, ¿cómo ha podido reforzar sus filas?" - Príncipe Kael'thas
-"Sirviéndose de las mismas puertas que desgarraron el planeta. Muchas de las puertas dimensionales de Ner'zhul siguen en pie, joven Príncipe. Cada día, Magtheridon atrae a muchos desventurados demonios y las cruzan." - Illidan Stormrage
-"Entonces tenemos que sellarlas para siempre." - Príncipe Kael'thas
-"Sí. Buscaremos todas las puertas y las cerraré yo mismo. Una vez selladas, atacaremos la Ciudadela Negra de Magtheridon y reclamaremos las Tierras Devastadas para nosotros." - Illidan Stormrage

-"¡Las fuerzas de Magtheridon han asediado esa aldea draeniana! Si las hacemos retroceder, ¡los draenianos se unirán a nosotros!" - Príncipe Kael'thas

Draeniano















Illidan y los demás destruyen el campamento orco que asediaba a los draenianos.
-"Soy Akama, Anciano Sabio de los draenianos. Lord Illidan prometió librarnos de nuestros antiguos enemigos a cambio de nuestra lealtad. Esos orcos malditos sirven al terrible Señor Magtheridon. Su ciudadela negra se encuentra hacia el oeste. Bajo su mando, los orcos nos dieron caza llevándonos al borde de la extinción. Pero ahora, con el respaldo de Lord Illidan, combatiremos y retomaremos nuestras tierras ancestrales." - Akama
-"También nosotros servimos a Illidan, anciano." - Lady Vashj
-"Muy bien, extranjera." - Akama

Akama















Finalmente cierran todas las puertas dimensionales.
-"¡Lo hemos conseguido, señor! Todas las puertas dimensionales están selladas. Ahora Magtheridon no podrá pedir refuerzos." - Príncipe Kael'thas
-"Es cierto, pero las fuerzas que resisten siguen siendo considerables. Asaltar su Ciudadela Negra no será fácil, Kael." - Illidan Stormrage
-"No me gustaría que fuese de otra forma." - Príncipe Kael'thas

Capítulo Seis
Señor de las Tierras Devastadas
Ese mismo día, más tarde, Illidan reúne a sus tropas en la base de la Ciudadela Negra de Magtheridon para lanzar el ataque final.

-"Nuestros enemigos se acercan, Lord Magtheridon." - brujo orco fel
-"Esos advenedizos no son más que insulsos roedores. ¡El poder de Magtheridon no puede ser negado! ¡Soy el Señor de las Tierras Devastadas! Aquellos que se oponen a mi dominio no tardarán en arrepentirse de su insensatez." - Magtheridon
En el campamento de Illidan.
-"Magtheridon se ha fortalecido con los años, pero ha tenido pocos enemigos reales con los que combatir. Se ha vuelto decadente y displicente. Ese bellaco bullicioso no podrá rivalizar con nuestra astucia ni con nuestra voluntad." - Illidan Stormrage
-"Esta será una batalla gloriosa, señor. Aunque las fuerzas de Magtheridon superan en enorme medida a las nuestras, vuestros guerreros están preparados para luchar hasta el final." - Príncipe Kael'thas
-"Estoy satisfecho del fervor de tu gente, Kael. Sus espíritus y poderes se han afilado en este duro desierto. Quizás baste su valor para..." - Illidan Stormrage
-"Lord Illidan, alguien ha venido a saludaros." - Lady Vashj
-"Los draenianos hemos combatido contra los orcos y sus demoníacos señores durante generaciones. Ahora, por fin, acabaremos con su maldición para siempre. Estamos a vuestras órdenes, Lord Illidan." - Akama
-"Como prometí, tu pueblo obtendrá su venganza, Akama. Cuando acabe la noche todos estaremos embriagados con ella. Vashj, Kael... dad la orden final de atacar. ¡Ha llegado la hora de la cólera!" - Illidan Stormrage

Orco fel
Magtheridon















Illidan y los demás entran en la fortaleza y derrotan a Magtheridon.
-"No te conozco, extranjero, pero tu poder es grande. ¿Eres un agente de la Legión? ¿Has sido enviado para ponerme a prueba?" - Magtheridon
-"He venido a sustituirte. Eres una reliquia, Magtheridon, un fantasma de la era pasada. El futuro es mío. A partir de este momento, las Tierras Devastadas y todos sus habitantes... se inclinarán ante mí. ¡Escuchadme, temblorosos mortales! ¡Soy vuestro amo y señor! ¡Illidan imperará!" - Illidan Stormrage

La orden de Kil'jaeden
Momentos después, mientras Illidan se yergue victorioso, una descomunal tormenta de fuego y furia envuelve la Ciudadela Negra.

-"¿Qué es esto, Vashj? ¿De dónde venía esa tormenta?" - Príncipe Kael'thas
-"¡Mantén la cabeza agachada, imprudente! ¡Algo terrible se acerca!" - Lady Vashj
Entonces, de la nada, aparece Kil'jaeden.
-"Estúpido bastardito. No lograste destruir el Trono de Hielo como ordené. ¡Y pensabas poder esconderte de mí en esta cloaca desierta! Pensaba que serías más listo, Illidan." - Kil'jaeden
-"¡Kil'jaeden! Ha sido un mero retraso. Estaba intentando aumentar mis fuerzas. El Rey Lich será destruido, ¡os lo prometo!" - Illidan Stormrage
-"¿Ah, sí? De hecho, estos servidores que has reunido prometen. Te daré una última oportunidad, Illidan. ¡Destruye el Trono de Hielo o afronta mi ira eterna!" - Kil'jaeden
Kil'jaeden desaparece.
-"Haberme escondido aquí quizás no haya sido la decisión más prudente. Sin embargo, la aventura nos aguarda. ¿Me seguiréis hasta el frío corazón de la mismísima muerte?" - Illidan Stormrage
-"Los naga están a vuestras órdenes, Lord Illidan. Allá donde vayáis os seguiremos." - Lady Vashj
-"También los elfos sanguinarios son vuestros, señor. Llevaremos al Azote ante nosotros y destruiremos el Trono de Hielo como ordenáis." - Príncipe Kael'thas

martes, 16 de septiembre de 2014

Warcraft III The Frozen Throne - Campaña de los Centinelas

El terror de las mareas

El despertar
-"Traidor... En verdad fui yo el traicionado... Todavía me persiguen. Aún me odian. Pero ahora mis ojos ciegos ven cuanto los demás no pueden ver. Hay momentos en que se debe forzar la mano del destino." - Illidan Stormrage
Illidan alza el brazo, y al bajarlo cae un rayo sobre el mar. En el fondo del océano, una criatura ha despertado. Los nagas suben a la superficie.
-"Ahora, vayámonos para desatar las mareas de destrucción sobre todo aquel que a nosotros ose enfrentarse." - Illidan Stormrage

Naga












Capítulo Uno
El Levantamiento de los naga
Aunque el señor demonio Archimonde y la Legión de Fuego fueron finalmente derrotados en la Batalla del Monte Hyjal, gran parte del bosque de Ashenvale aún está contaminada por repugnantes energías demoníacas. Los esfuerzos combinados de los druidas y las centinelas han establecido una débil paz en las tierras del norte, pero aún hay oscuras criaturas acechando en los bosques sombríos. En estos tiempos de peligro, Maiev Shadowsong, la vigilante que antaño guardaba la prisión de Illidan, ha llegado para dar caza a su peligrosa presa y encadenarla bajo la fría tierra de una vez por todas.

-"Estas huellas son recientes, pero se dividen y van en direcciones opuestas. Debe de haber alguien ayudando a Illidan." - Maiev Shadowsong
-"¿Cuáles son vuestras órdenes, milady?" - vigilante
-"Vigilantes, dividíos en dos partidas. Explorad los bosques y encontrad lo que podáis. Nos reuniremos más adelante, en la costa. Recordad, hermanas: si encontráis a Illidan no intentéis atraparlo sin el resto de nosotras. Es demasiado peligroso para afrontarlo solas." - Maiev Shadowsong
-"Sí, milady." - vigilante
-"El resto, seguidme." - Maiev Shadowsong

Maiev Shadowsong















-"¡Milady! ¡Los furbolgs han sucumbido a la corrupción de los bosques! ¡Es como si hubieran perdido en una cólera salvaje!" - arquera
-"Sus tribus sufrieron enormemente durante la invasión de la Legión. No podemos salvarlos." - Maiev Shadowsong

En el camino se encuentran con una cazadora.
-"¡Mi grupo ha sido atacado por algo salvaje sediento de sangre! Parece que el paso de Illidan hizo enloquecer a la criatura. No hay forma de saber a cuántos inocentes podrá dañar," - cazadora
-"¡Hay que poner fin a esta locura! Encontraremos a la criatura... y la eliminaremos." - Maiev Shadowsong

-"¡Ahí Milady! Deben ser las criaturas que buscamos." - arquera
-"Malditas elfas nocturnas, ¡no estáis a la altura de los naga!" - naga
-"¿Naga? Muchas han sido las razas cobardes que han puesto a prueba nuestra cólera a lo largo de los siglos. ¡Ninguna ha sobrevivido!" - Maiev Shadowsong
-"¡Maldita mujer! Retomaremos la superficie del mundo y acabaremos con tu asquerosa raza de una vez por todas." - naga

Maiev y las vigilantes llegan hasta el puerto y ven a Illidan marcharse en uno de los barcos.
-"¡Deprisa, estúpidos! Tenemos que quemar estos barcos. El maestro no quiere que le sigan." - naga
-"¡No puedo permitir que Illidan escape de nuevo! Tenemos que matar a esos naga antes de que quemen los barcos." - Maiev Shadowsong
-"Llegas tarde, vigilantita. El maestro ya ha puesto rumbo hacia costas lejanas. Sin embargo, quería agradecerte la hospitalidad que le ofreciste durante su encarcelamiento. Nos rogó que os pagáramos... en especie." - naga
-"¡Tú sólo inténtalo, monstruo!" - Maiev Shadowsong

Consiguen derrotar a los nagas y salvar los barcos.
-"Milady, ¿creéis que podremos derrotar a Illidan si es que llegamos a encontrarlo?" - Naisha
-"Illidan se ha vuelto potente, no cabe duda. Consumió el poder de la Calavera de Gul'dan. Ahora no es ni un elfo nocturno ni un demonio: es algo más." - Maiev Shadowsong
-"Milady, ¿por qué los naga nos guardan tal rencor?" - arquera
-"Hemos de confiar en que el tiempo revele todas las cosas. Ahora hay que apresurarse. Illidan nos lleva una gran ventaja. Tenemos que capturarlo antes de que cause más daño." - Maiev Shadowsong
Las elfas se suben a los barcos restantes y parten en busca de Illidan.

Naisha












Capítulo Dos
Las Islas Abruptas
Al día siguiente, en las costas de una misteriosa cadena de islas, Maiev y sus vigilantes inspeccionan unas antiguas ruinas extrañamente familiares.

-"Milady, seguimos la marcha de Illidan hacia el este, tal y como pedisteis, pero esas extrañas islas no aparecen en ninguno de nuestros mapas." - Naisha
-"Lo sospechaba. Esas islas han debido de formarse recientemente." - Maiev Shadowsong
-"¿Qué os hace pensar eso?" - Naisha
-"Las ruinas de nuestro alrededor, Naisha... Las reconozco. Antiguamente esto era la gran ciudad de Suramar, construida antes de que nuestra civilización fuera enterrada en el mar hace diez mil años." - Maiev Shadowsong
-"¿Pero cómo...? ¿Estáis sugiriendo que esas islas han emergido de alguna forma del fondo del mar?" - Naisha
-"Es posible... aunque pocos son los poderes que quedan en este mundo capaces de hacer surgir islas de las profundidades. Sea como fuere, es un misterio que tendremos que resolver más adelante. Será mejor que nos dirijamos hacia tierra y establezcamos un campamento base. Una vez situadas, retomaremos el rastro de Illidan. Aquí, hermanas. Establezcamos una base en esta área para poder continuar la caza de Illidan." - Maiev Shadowsong

-"¡Un orco! Me llega el hedor de los demonios que lo acompañan." - Maiev Shadowsong
-"Tranquilizaos, extranjera. Este viejo vagabundo no tiene nada en contra vuestra o de vuestra raza. Soy Drak'Thul. Antes era un poderoso brujo del clan Stormreaver. Ahora soy el último de mi especie." - Drak'Thul
-"¿Qué estáis haciendo aquí?" - Maiev Shadowsong
-"Pido disculpas, milady, pero me persiguen fantasmas incansables. Me han atormentado día y noche durante casi veinte años. Si me libráis de ellos, os contaré mi historia." - Drak'Thul
-"Lo pensaré." - Maiev Shadowsong

Maiev acaba con los fantasmas y vuelve junto a Drak'Thul.
-"Los muertos no os causarán más sufrimiento, viejo orco." - Maiev Shadowsong
-"Gracias, extranjera. Ahora, escuchad mi relato. Hace casi veinte años, el gran brujo Gul'dan hizo salir estas islas de las profundidades. Quería desenterrar una cripta que albergaba los restos del Titán oscuro..." - Drak'Thul
-"¡Sargeras! ¡Os referís al creador de la Legión, Sargeras!" - Maiev Shadowsong
-"El mismo. Cuando Sargeras fue derrotado, hace siglos, sus restos fueron enterrados en una tumba submarina. Gul'dan creyó que si abría la tumba, lograría hacerse con el poder del Titán oscuro. A causa de su orgullo, él y el resto de nuestro clan fueron hechos trizas por demonios enloquecidos. Desde entonces vago por estas islas, perseguido por los fantasmas de mis camaradas asesinados." - Drak'Thul
-"Vuestro relato es tan intrigante como espantoso, Drak'Thul. Es una pena que vuestros fantasmas hayan callado. Os merecéis algo peor que su compañía por lo que habéis liberado en este lugar." - Maiev Shadowsong

-"¡Por fin! ¡He encontrado la Tumba de Sargeras! Vosotros, mis fieles siervos, debéis quedaros aquí y guardar la entrada. Si esa maldita vigilante ha conseguido llegar a la isla, intentará seguirnos." - Illidan Stormrage
-"¡Illidan! ¡Sabía que lo encontraríamos! Tendremos que abrirnos paso a través de las defensas de los naga para seguirlo." - Naisha
-"Hace mucho tiempo encerramos a Illidan bajo tierra. Tengo intención de volver a hacerlo." - Maiev Shadowsong

-"¡Deprisa, hermanas! ¡Hay que detener a Illidan cueste lo que cueste!" - Maiev Shadowsong
Maiev y las elfas siguen a Illidan hasta el interior de la tumba.

Capítulo Tres
La tumba de Sargeras
Unos momentos después, en la entrada de la tumba sombría, Maiev y sus vigilantes se preparan para una emboscada.

-"Tengo un mal presentimiento, milady. Demasiado silencio. Parece que estamos entrando en una trampa." - Naisha
-"Aun así, tenemos que continuar, Naisha. Si Illidan encuentra lo que está buscando, sea lo que sea, podría... ¡Espera! ¡Mira! Que extraño. Son runas orcas. Fueron escritas por Gul'dan cuando abrió esta tumba hace veinte años." - Maiev Shadowsong
-"¿Qué dicen?" - Naisha
-"Parece que registraba su viaje a las profundidades de la tumba. Estas runas parecen describir:" - Maiev Shadowsong
-"¡Rápido, inútiles! Desplegaos y buscad el pasillo principal. ¡Tenemos que llegar a la Cámara del Ojo antes de que se despierten los guardianes de la tumba!" - Gul'dan
Se oye un gruñido aterrador que recorre toda la tumba. Los orcos de Gul'dan intentan huir, pero éste lanza una bola de fuego y mata a uno de ellos.
-"¡Cobardes sin médula! ¡He dicho moveos! Ahora, Sargeras, ¡haré mío lo que haya quedado de tu poder y pondré a este maldito mundo de rodillas!" - Gul'dan
De nuevo en el presente.
-"No podemos saber qué fue lo que despertaron Gul'dan y sus lacayos en este horrible lugar. Tenemos que ser prudentes." - Maiev Shadowsong

Gul'dan















-"¡Mirad, más pictogramas de Gul'dan! Interesante. Es la continuación del relato del brujo..." - Maiev Shadowsong
-"¡Malditos peleles! ¡Débiles mentales! ¡Ya estarán todos muertos! Sin embargo, debemos continuar. Mi poder debería de ser suficiente para..." - Gul'dan
Se oye una risa tenebrosa.
-"Esa carcajada... ¿Eres tú, Sargeras? ¿Estás burlándote de mí? Veremos quién ríe el último, demonio, ¡cuando haya reclamado para mí tu ojo ardiente!" - Gul'dan
Las runas acaban ahí.
-"Hace de nuevo referencia a un ojo misterioso. ¿Qué será?" - Naisha
-"Un artefacto, sin duda. Debía de contener un inmenso poder demoníaco para atraer así a Gul'dan." - Maiev Shadowsong

-"¡Qué extraño! Es una estatua de Azshara, la gran reina que hace siglos condujo a nuestro pueblo a la ruina al confraternizar con Sargeras y su Legión de Fuego. Pero... no recordaba que tuviera cola..." - Maiev Shadowsong
-"Se parece más a un naga que a una de nosotras. ¿Esas serpientes nauseabundas tenían algún motivo para adorar a nuestra reina?" - Naisha
-"No lo sé Naisha, pero su imagen me hiela el corazón." - Maiev Shadowsong

-"Has llegado demasiado lejos, vigilante. Esa justicia de los elfos nocturnos de la que tanto alardeas no tiene jurisdicción aquí." - Lady Vashj
-"¿Qué sabes tú de nosotras o de nuestra justicia, bruja naga?" - Maiev Shadowsong
-"Querida, ¡los naga fuimos elfas nocturnas hace tiempo! Éramos los elegidos de Azshara, la nobleza. ¡Fuimos desterrados bajo los crueles mares cuando el Pozo de la Eternidad implosionó! " - Lady Vashj
-"Es imposible..." - Maiev Shadowsong
-"Malditos, transformados... Hemos esperado diez mil años para recuperar el lugar que nos corresponde en el mundo. Y ahora, con la ayuda de Lord Illidan, ¡lo conseguiremos!" - Lady Vashj
-"¡No mientras yo respire!" - Maiev Shadowsong
-"Tu valor es encomiable, pero no te llevará a nada." - Lady Vashj


Lady Vashj















-"Mirad, milady, más pictogramas de Gul'dan." - Naisha
-"Sí. El relato de Gul'dan parece volverse más desesperado. Dice:" - Maiev Shadowsong
-"Los guardianes... me han tendido una emboscada... estoy... muriendo. Si mis siervos... no me hubieran abandonado, podría haberme hecho con el Ojo y... ¡Maldito seas, Sargeras! ¡No puedo ser derrotado así! ¡Soy Gul'dan! ¡Soy la encarnación de la oscuridad! No puede acabar así..." - Gul'dan
Y ya no hay más escrito.
-"No logró escribir más. Las runas sencillamente desaparecen. No puedo imaginar los horrores a los que se enfrentó Gul'dan en sus últimos momentos." - Maiev Shadowsong

-"Así que lo has conseguido por fin, vigilante Shadowsong. Sabía que lo harías." - Illidan Stormrage
-"Tienes mucho de qué responder, Illidan. Te llevo de regreso a tu celda." - Maiev Shadowsong
-"La ingenuidad no te pega. Cuando consumí el poder de la calavera de Gul'dan, heredé sus memorias, especialmente las relacionadas con este lugar... y con el oscuro premio que codiciaba." - Illidan Stormrage
-"Sí, el poder de Sargeras. ¡Lo reclamarías como propio!" - Maiev Shadowsong
-"Ese poder está fuera de mi alcance, vigilante. Pero esto... El Ojo de Sargeras... Contiene todo el poder que voy a necesitar para librar a este mísero mundo de mis enemigos de una vez para siempre. Es irónico que tú vayas a ser la primera víctima." - Illidan Stormrage
-"¡Estás loco!" - Maiev Shadowsong
-"El aislamiento puede tener ese efecto en la mente. Ahora, después de los largos siglos que me has tenido encadenado en la oscuridad, lo más adecuado es que también yo te entierre." - Illidan Stormrage
Con el Ojo de Sargeras, Illidan comienza a derrumbar la tumba,
-"¡Maldición! Tengo que llegar hasta Shan'do Stormrage y advertirle de la traición de su hermano. Mi poder me permitirá escapar, pero me temo que no hay salida para el resto de vosotras." - Maiev Shadowsong
-"¡Id, milady! La diosa iluminará nuestro camino a partir de ahora." - Naisha
-"No os olvidaré, hermanas. ¡Seréis vengadas! ¡Lo juro! ¡Tengo que encontrar una salida antes de que los mares sumerjan esta maldita tumba!" - Maiev Shadowsong

Finalmente Maiev consigue escapar.

Capítulo Cuatro
La ira del Traidor
Horas después, exhausta y herida gravemente, Maiev regresa dolorida y arrastrándose a la seguridad relativa de su campamento base.

-"¿Qué ha ocurrido, milady? ¿Dónde están Naisha y las demás?" - cazadora
-"Las hemos perdido, Illidan se hizo con el Ojo de Sargeras y utilizó su poder para enterrar vivas a nuestras hermanas. Ahora tiene intención de acabar con el resto de nosotras. No tenemos más opción que regresar a Kalimdor y advertir a Shan'do Stormrage de las intenciones de su hermano." - Maiev Shadowsong
-"¡Es demasiado tarde, milady! ¡Han llegado las fuerzas de Illidan!" - cazadora
-"No podemos escapar, pero quizás podamos pedir refuerzos. Llamad a la mensajera, tiene que llegar hasta la costa y navegar hasta Kalimdor. Con un poco de suerte, Shan'do Stormrage llegará aquí antes de que nos aplasten. ¡Sé veloz, hermana!" - Maiev Shadowsong
-"¡La mensajera tiene problemas! ¡Protegedla!" - cazadora
-"¡Tor illisar'thera'nal!" - Maiev Shadowsong

La mensajera llega al barco y consigue escapar.
-"Que Elune le conceda llegar hasta Shan'do Stormrage a tiempo. Si no, quizás no logremos detener a Illidan." - Maiev Shadowsong

Un asunto pendiente
Esa misma tarde, poco después, en el solitario Claro de Luna, Malfurion Stormrage y Tyrande Whisperwind hablan sobre las consecuencias de la invasión de la Legión.

-"Las raíces de Nordrassil parecen estar curándose bien. Ojalá pudiera decir lo mismo de Felwood. Temo que la corrupción de la Legión marque para siempre el claro." - Malfurion Stormrage
-"A vuestros druidas se les ocurrirá algo. Quizás Ysera o Alexstrasza podrían prestar su..." - Tyrande Whisperwind
-"Os pido disculpas, Shan'do Stormrage... Sacerdotisa Tyrande... pero ha insistido para que le permitiésemos veros." - druida de la zarpa
-"¿Quién eres, muchacha? ¿Qué es tan urgente?" - Tyrande Whisperwind
-"Soy una sierva de la vigilante Maiev Shadowsong, la que juró dar la caza a Illidan, el Traidor." - mensajera
-"¿Illidan? ¡Explícate!" - Malfurion Stormrage
-"Perdonad, Shan'do, pero vuestro hermano ha hecho emerger del mar un ejército oscuro y ha robado un potente artefacto demoníaco. ¡En este momento mi señora combate con él en las Islas Abruptas! Requiere refuerzos inmediatos." - mensajero
-"Iré yo. Conduciré a las Centinelas hasta allí en persona." - Tyrande Whisperwind
-"No, amor mío. Los druidas pueden ocuparse..." - Malfurion Stormrage
-"Yo lo liberé. La responsabilidad es mía." - Tyrande Whisperwind
-"En ese caso iremos los dos. Si el relato de esta muchacha es verdadero, Maiev necesitará toda la ayuda que pueda conseguir." - Malfurion Stormrage

Capítulo Cinco
Equilibrando la balanza
Al día siguiente, en las costas de las Islas Abruptas, Maiev y sus vigilantes intentan resistir al ataque final de Illidan.

-"¡Manteneos firmes, guerreras! Si la Diosa lo desea, Shan'do Stormrage no tardará en llegar." - Maiev Shadowsong
En ese mismo momento, en la costa.
-"Hemos atracado sin percances, pero puede que algunos de nuestros barcos hayan encallado en las islas de los alrededores. Odio dejar atrás parte de nuestras fuerzas, pero no tenemos tiempo." - Malfurion Stormrage
-"Mis búhos ya han explorado el camino y han encontrado a Maiev. Ella y sus fueras están siendo atacadas, pero tendremos que atravesar la jungla para llegar hasta ella." - Tyrande Whisperwind
-"Quizás la fuerza de la naturaleza acelere nuestro camino." - Malfurion Stormrage
Malfurion crea unos treants a partir de los árboles.
-"Será mejor que nos demos prisa. Dudo que las fuerzas de Maiev puedan resistir mucho más." - Tyrande Whisperwind

-"Tal y como sospeché: nuestras naves han encallado. Los aliados especiales que traje de Ashenvale deben de estar en algún lugar de los alrededores." - Malfurion Stormrage
-"¿Aliados especiales?" - Tyrande Whisperwind
-"Tú sigue buscando. Lo sabrás cuando los veas." - Malfurion Stormrage

Malfurion y Tyrande consiguen llegar hasta Maiev.
-"¡Alabada sea Elune! ¡Sabía que vendrías, Shan'do Stormrage!" - Maiev Shadowsong
-"Me alegro de haber llegado a tiempo, Maiev." - Malfurion Stormrage
-"Sacerdotisa Tyrande, estoy sorprendida de que hayas venido en persona. ¿Estás aquí para acallar tu conciencia?" - Maiev Shadowsong
-"Hice lo que debía, Maiev. No estás en posición de juzgarme." - Tyrande Whisperwind
-"¡Lo que hiciste fue asesinar a mis Vigilantes y liberar al traidor! Eres tú quien debería estar encerrada." - Maiev Shadowsong
-"¡Parad ya, las dos! Todavía no estamos fuera de peligro. Maiev, ¿cuál es la situación?" - Malfurion Stormrage
-"En esta área no quedan recursos, Shan'do. Tendremos que encontrar una mina de oro si queremos dirigir más tropas para asaltar el complejo de Illidan." - Maiev Shadowsong
-"Muy bien. Entonces, en marcha." - Malfurion Stormrage

-"¡Tyrande! ¿Qué estás haciendo aquí? Esta batalla no te concierne." - Illidan Stormrage
-"Me equivoqué al liberarte, Illidan. Ahora lo entiendo. Te has convertido en un monstruo." - Tyrande Whisperwind
-"¿Un monstruo? ¿Eso es lo que piensas de mí? Siempre me... me has gustado, Tyrande. ¡Sólo deseaba mostrar mi valía, mi poder!" - Illidan Stormrage
-"El poder puro no puede sustituir a la verdadera fuerza, Illidan. Por eso elegí a tu hermano y lo preferí a ti." - Tyrande Whisperwind

-"¡Ahí están nuestros camaradas extraviados! ¡Los gigantes de las montañas!" - Malfurion Stormrage
-"Por Elune... Hace siglos que no veo a ninguno de su raza." - Tyrande Whisperwind
-"La llegada de la Legión despertó a muchos de nuestros viejos amigos de su sueño eterno. Estos seres poderosos nos serán de gran ayuda." - Malfurion Stormrage

Gigante de la montaña















Los tres héroes destruyen el campamento naga.
-"¡La victoria es nuestra! Ha sido un honor combatir a tu lado, Shan'do Stormrage." - Maiev Shadowsong
-"La batalla está lejos de haber terminado, Maiev. Todavía tenemos que dar cuenta de Illidan y no hay rastro de Tyrande." - Malfurion Stormrage
Lejos de allí.
-"¡Déjate ver, Illidan! ¡Se ha acabado!" - Tyrande Whisperwind
-"Oh, no se ha acabado en absoluto, mi querida sacerdotisa. Es una pena que no pudieras ver las cosas desde mi punto de vista. Ahora, ¡tú y el mundo entero veréis de lo que soy capaz! ¡Ash Karath!" - Illidan Stormrage
Llegan Malfurion y Maiev.
-"¡Hermano! ¿Qué estás haciendo aquí?" - Illidan Stormrage
-"He venido a detenerte, Illidan. En lugar de desterrarte, ¡tenía que haberte devuelto a tu jaula cuando pude hacerlo! Entonces fui débil... pero ahora no lo soy." - Malfurion Stormrage
-"Hermano, he jurado lealtad a un nuevo señor. Tengo una gran tarea que llevar a cabo por orden suya. Lo siento, pero no puedo permitir que te interpongas en mi camino." - Illidan Stormrage
Illidan consigue huir.
-"No te preocupes, mi amor. Encontraremos a Illidan dondequiera que se esconda. Lo encontraremos." - Malfurion Stormrage

Capítulo Seis
Fragmentos de la Alianza
Tres días después, en la costa occidental de Lordaeron, los elfos nocturnos se aventuran con cautela entre las sombras agitadas del bosque de Silverpine.

-"Nuestras fuerzas no tardarán en estar listas para ponerse en marcha, aunque aún no sepamos prácticamente nada de esa tierra extraña hacia la que ha huido Illidan." - Maiev Shadowsong
-"Esta tierra se llama Lordaeron, Maiev. Es la tierra natal de la Alianza que nos ayudó en la Batalla del Monte Hyjal. Me han dicho que sus reinos, tanto humanos como elfos, fueron consumidos por el Azote de los muertos vivientes. Estos bosques han sufrido profundamente. Tengo que dejaros un momento. Me adentraré en la espesura e intentaré entrar en comunión con la tierra." - Malfurion Stormrage
-"Mientras estés ausente, intentaremos localizar el rastro de Illidan." - Maiev Shadowsong
-"Espero que las dos os centréis en vuestra tarea. Podréis resolver vuestra disputa personal cuando hayamos encontrado a mi hermano." - Malfurion Stormrage
-"Por supuesto, Shan'do. Será mejor ponerse en marcha." - Maiev Shadowsong
Malfurion se marcha.
-"Esto era un campamento de la Alianza. El ataque ha debido de ser reciente." - Tyrande Whisperwind
-"¡Extranjeros, milord! No parecen ser muertos vivientes, pero..." - elfo sanguinario espadachín
-"Ishnu-alah, elfas nocturnas. Soy el Príncipe Kael'thas. Tengo que reconocer que me sorprende ver a vuestra raza aquí. Pero sea cual sea el asunto que os trae por estos parajes, temo que encontraréis sólo muerte y sombra en esta tierra maldita." - Príncipe Kael'thas
-"Ishnu-dal'dieb, Kael'thas. Yo soy Maiev Shadowsong y esta es Tyrande Whisperwind. Estamos dando caza a un poderosos demonio que ha llegado aquí recientemente." - Maiev Shadowsong
-"Qué curioso. No sé nada de ningún demonio, pero algo ha debido de irritar a los muertos vivientes de las ruinas de Dalaran. Han estado acosándonos noche y día. Estábamos a punto de abandonar este puesto y buscar refugio en la otra orilla del río Arevass." - Príncipe Kael'thas
-"Mmmm. Entonces os prestaremos nuestra ayuda, joven Kael." - Tyrande Whisperwind
-"Espera. No tenemos tiempo para eso." - Maiev Shadowsong
-"Quizás cuando tu gente esté a salvo podrías ayudarnos a cazar al demonio que buscamos." - Tyrande Whisperwind
-"Sería un honor, milady." - Príncipe Kael'thas

Príncipe Kael'thas











-"Pararemos aquí para aprovisionarnos. Por desgracia, sólo me quedan algunos guerreros. El Azote nos ha presionado mucho estos últimos meses." - Príncipe Kael'thas
-"Kael, ¿dónde estan tus hermanos, los altos elfos? ¿No combaten a los muertos vivientes como hacéis vosotros?" - Maiev Shadowsong
-"El Azote devoró nuestra antigua patria, Quel'Thalas. La estirpe de mi pueblo, que una vez fue tan orgullosa, está casi extinguida. Los pocos de nosotros que quedan ahora se hacen llamar elfos sanguinarios como homenaje a nuestro pueblo asesinado." - Príncipe Kael'thas
-"Lamento la muerte de tu pueblo, Kael. Pero no podéis permitir que la ira y la desesperación envenenen vuestro corazón. Aún puedes conducir a tu pueblo hacia un futuro mejor." - Tyrande Whisperwind

-"Nos encontramos en un cruce, amigos. Hay un camino más corto hacia nuestro destino, pero nos acercará peligrosamente a un bastión de los muertos vivientes. El otro camino es más seguro, pero tardaremos más en cruzar el río." - Príncipe Kael'thas
-"Ambos caminos serán peligrosos, de todas formas. Elijamos el más corto y continuemos." - Maiev Shadowsong

Tras el largo camino, por fin llegan al río.
-"Ah, ¡la aldea Pyrewood! El río Arevass está justo detrás." - Príncipe Kael'thas
-"No sé, hay algo que no va..." - Maiev Shadowsong
-"Sí. Quizás deberíamos mantener la caravana en movimiento." - Tyrande Whisperwind
De repente, montones de muertos vivientes aparecen y les tienden una emboscada.

-"Los hemos hecho retroceder, ¡pero se acerca una segunda ola!" - Maiev Shadowsong
-"¡Ya no tenemos muchos tiempo! ¡La caravana no sobrevivirá a otro asalto!" - Príncipe Kael'thas
-"Kael, ¡sigue avanzando con la caravana y cruza el río! ¡Yo me quedaré atrás y protegeré el puente!" - Tyrande Whisperwind
-"Es muy noble por tu parte, sacerdotisa, ¡pero no podrás combatir contra una fuerza tan amplia!" - Maiev Shadowsong
-"La diosa es mi escudo, vigilante. ¡Elune me dará la fuera!" - Tyrande Whisperwind
Tyrande se sitúa en el puente y frena el avance de los muertos vivientes.
-"¡Funciona! ¡Los está conteniendo!" - Príncipe Kael'thas
-"¡Diosa misericordiosa!" - Tyrande Whisperwind
Sin embargo, el puente se desmorona bajo sus pies y Tyrande cae al río.
-"¡Tenemos que darnos prisa si queremos salvarla! ¡La corriente la llevará directamente al corazón de las tierras de los muertos vivientes!" - Príncipe Kael'thas
-"No, Kael. Tyrande es un soldado, conocía los riesgos que corría. Tenemos una misión más importante que cumplir y no tenemos mucho tiempo. Ahora tu gente está a salvo. Cumplirás con tu parte del trato y me ayudarás a cazar al demonio que busco." - Maiev Shadowsong

La visión de Malfurion
En ese momento, en el bosque de Silverpine, Malfurion intenta ponerse en contacto con los espíritus de la naturaleza.

-"Este bosque ha sufrido tanto como el de Ashenvale. La malvada plaga del Azote ha traído la muerte a incontables árboles. Si los druidas pudieran... ¡Aaahh! La tierra... está siendo... desgarrada. El dolor... ¡es insoportable! Antiguos espíritus del bosque, os imploro, mostradme lo que de mi vista se esconde. Mostradme qué aflige a esta tierra. Veo la tierra helada de Northrend, el techo del mundo. ¡La propia tierra está siendo dividida! ¿Cómo es posible? ¿Qué podría causar tal devastación?" - Malfurion Stormrage
-"¡Funciona! ¡Nada puede resistir el poder del Ojo! Pronto los enemigos de mi señor serán destruidos y yo podré reclamar mi justa recompensa." - Illidan Stormrage
Ahí acaba la visión de Malfurion.
-"Gracias, grandes espíritus. Sé lo que debe hacerse. ¡Os prometo que esta traición no quedará sin castigo!" - Malfurion Stormrage

Capítulo Siete
Las ruinas de Dalaran
Algo más tarde, en el campamento base de los elfos nocturnos, Malfurion pone de nuevo en guardia a Maiev y a Tyrande contra la peligrosa magia de su hermano.

-"¡Maiev! Tenemos que actuar deprisa. ¡Illidan está pronunciando un hechizo que está dividiendo el techo del mundo! Tenemos que... Un momento, ¿dónde está Tyrande?" - Malfurion Stormrage
-"Lo siento, Shan'do, pero la sacerdotisa ha caído. Ayudamos a un grupo de guerreros de la Alianza contra los muertos vivientes. La sacerdotisa combatió con valor, pero vi con mis propios ojos cómo caía partida en dos." - Maiev Shadowsong
-"¿Partida en dos? Tyrande, mi amor... Tenía que haber estado allí." - Malfurion Stormrage
-"¡Aún puedes vengarla, Shan'do! ¡Ataquemos a Illidan juntos! Él es la razón por la que vinimos a este lugar olvidado. Él es la causa de vuestra pérdida. Shan'do, este es el Príncipe Kael'thas, el aliado del que os he hablado." - Maiev Shadowsong
-"Saludos, gran druida. Mis exploradores han confirmado que Illidan y sus malvadas serpientes han establecido su base en las ruinas de la ciudad de Dalaran. Están utilizando un artefacto que parece una gema para llevar a cabo un ritual extraño." - Príncipe Kael'thas
-"¡Estarán usando el Ojo de Sargeras! ¿Pero por qué atacar el techo del mundo?" - Maiev Shadowsong
-"No tiene importancia. No vivirán lo suficiente como para acabar su hechizo. ¡Hay que detener a Illidan de una vez por todas!" - Malfurion Stormrage

Maiev y Malfurion destruyen el campamento naga y el Ojo de Sargeras.
-"¡No! ¡El hechizo no está acabado! ¡No está acabado!" - Illidan Stormrage
-"Se acabó, hermano. Tus malvados planes terminan aquí." - Malfurion Stormrage
-"Illidan Stormrage, por haber arriesgado temerariamente un número incontable de vidas y haber amenazado el equilibrio del mundo, ¡te condeno a muerte!" - Maiev Shadowsong
-"Se ha derramado demasiada sangre por tu culpa, Illidan. Todavía puedo sentir las tierras de Northrend temblando por el hechizo que has pronunciado. El encarcelamiento no será suficiente esta vez." - Malfurion Stormrage
-"¡Lo ejecutaré yo misma!" - Maiev Shadowsong
-"¡Estúpidos! ¿No lo veis? El hechizo que pronunciábamos está dirigido contra los muertos vivientes, ¡nuestro enemigo común! ¡Mi misión era la de destruir la fortaleza del Rey Lich en Corona de Hielo!" - Illidan Stormrage
-"¿Sin tener en cuenta el precio? ¡Tyrande ha muerto por tu culpa!" - Malfurion Stormrage
-"¿Qué?" - Illidan Stormrage
-"Disculpad, lord Stormrage, pero quizás la sacerdotisa siga viva. Fue arrastrada río abajo por la corriente, pero es prematuro deducir sencillamente que..." - Príncipe Kael'thas
-"¡Silencio, Kael!" - Maiev Shadowsong
-"¡Me dijiste que había sido asesinada! Me mentiste." - Malfurion Stormrage
-"La captura del Traidor era nuestra principal preocupación, Shan'do. Necesitaba tu ayuda... ¡Sabía que habrías ido a buscarla y habríamos perdido nuestra oportunidad! Yo... Yo..." - Maiev Shadowsong
-"¿Y quién es el traidor ahora, mujer? He de ir a buscarla de inmediato." - Malfurion Stormrage
-"Hermano, créeme, a pesar de nuestras diferencias, tú sabes que yo nunca haría daño a Tyrande. Deja que te ayude, hermano. ¡Mis naga pueden explorar el río! Permite que haga esto, al menos." - Illidan Stormrage
-"Muy bien." - Malfurion Stormrage
-"¿Qué? Después de todo lo que ha hecho, confiaríais en que este traidor..." - Maiev Shadowsong
-"¡Silencio! Me ocuparé de ti más tarde. Vamos... hermano." - Malfurion Stormrage

Capítulo Ocho
Los hermanos Stormrage
Horas más tarde, en los bancos del río Arevass, Malfurion e Illidan buscan juntos algún rastro de Tyrande. Mientras se mueven con velocidad por los bosques, sus habilidades y sentidos empiezan a trabajar al unísono... sus voluntades gemelas se concentran en encontrar a su amada sacerdotisa antes de que sea demasiado tarde.

-"El Príncipe Kael ha dicho que vio a Tyrande por última vez cuando era arrastrada por este río. Si sigue viva, mis naga la encontrarán." - Illidan Stormrage
-"Será mejor que vuelvan con buenas noticias, hermano. Sólo verlos me revuelve el estómago. ¿Dónde demonios has encontrado unas criaturas tan repugnantes?" - Malfurion Stormrage
-"Créeme, hermano, es mejor que no lo sepas." - Illidan Stormrage
-"Lord Illidan, hemos encontrado a su sacerdotisa extraviada. Ella y sus guerreras combaten contra los muertos vivientes, pero dudo que puedan resistir mucho más." - myrmidon naga
Río abajo, en el campamento de Tyrande.
-"¡Acercaos, monstruos sin cerebro! ¡Probad la cólera de las Centinelas! ¡La luz de Elune jamás vacilará!" - Tyrande Whisperwind
-"¡Será mejor que os deis prisa si queréis salvarla!" - myrmidon naga
-"¡Una fuerza de ataque de muertos vivientes! ¡Nos ignoran por completo! Qué podría..." - Illidan Stormrage
-"Tyrande..." - Malfurion Stormrage
-"¡Sus horrores aéreos llenan el cielo! ¡Sería una locura enviar a tus voladores contra ellos!" - Illidan Stormrage
-"¡Ahora no podemos depender de ellos! Illidan, tienes que contener a los muertos vivientes aquí e impedir que asalten el campamento de Tyrande. Yo iré río abajo y..." - Malfurion Stormrage
-"No, hermano. Los naga y yo podemos llegar antes. Iré yo." - Illidan Stormrage
-"Lo que dices es cierto, pero arriesgo mucho confiando en ti, Illidan." - Malfurion Stormrage
-"Juro por mi vida que la traeré de vuelta, hermano." - Illidan Stormrage
-"Yo... te creo. Ande'thoras-ethil, hermano." - Malfurion Stormrage

-"Lord Illidan, hemos encontrado una presa que bloquea uno de los afluentes del río. La presa está custodiada por trolls del bosque, pero la corriente que hay tras ella quizás nos ofrezca un camino más rápido hasta vuestra amiga." - myrmidon naga
-"Veremos." - Illidan Stormrage

Illidan por fin acaba con los muertos vivientes y llega hasta Tyrande.
-"¡Illidan! ¿Qué artimaña es esta? ¿Has venido a rematarme en persona?" - Tyrande Whisperwind
-"No, Tyrande. Tienes que creerme. ¡He venido a salvarte!" - Illidan Stormrage
-"¿A salvarme?" - Tyrande Whisperwind
Illidan abre un portal.
-"¿Dónde estarán? ¡Ya debería haberla traído de vuelta!" - Malfurion Stormrage
-"¡Aprisa! ¡Esta es nuestra última oportunidad!" - Illidan Stormrage
Illidan y Tyrande cruzan el portal y aparecen al lado de Malfurion.
-"Tú... Has arriesgado tu vida por mí. No lo entiendo." - Tyrande Whisperwind
-"Ocurra lo que ocurra, me convierta en lo que me convierta en este mundo, has de saber que siempre te defenderé, Tyrande." - Illidan Stormrage
-"¡Tyrande!" - Malfurion Stormrage
-"¡Sabía que no te olvidarías de mí!" - Tyrande Whisperwind
-"Pensaba que te había perdido para siempre, mi amor. Y quizás habría sido así, si no hubiera sido por la ayuda de Illidan." - Malfurion Stormrage
-"Hemos luchado mucho entre nosotros, hermano. Hace siglos que sólo siento odio hacia ti. Pero por mi parte, deseo que esto acabe. A partir de hoy, que haya paz entre nosotros." - Illidan Stormrage

Un adiós definitivo
Momentos después, en el campamento base de los elfos nocturnos, Illidan se prepara para su partida.

-"Has traído mucho sufrimiento al mundo, Illidan. Por ello, jamás podrás ser perdonado. Sin embargo, has salvado la vida de mi amor. Por eso te dejaré ir. Pero si volvieras a amenazar a mi gente de nuevo..." - Malfurion Stormrage
-"Lo entiendo, hermano. Jamás pretendí dominar este mundo... sólo quería poder... sólo magia. Me he entretenido demasiado aquí y debo irme. Ayudándote he traicionado a mi nuevo señor. Si no tengo cuidado, su cólera será mi fin." - Illidan Stormrage
Illidan abre un portal.
-"Adiós, hermano... Tyrande. Dudo que nuestros caminos vuelvan a cruzarse. En'shu falah-nah." - Illidan Stormrage
Illidan cruza el portal. Entonces, de repente, aparece Maiev.
-"¡Estúpidos! ¿Es que no tenéis sentido de la justicia?" - Maiev Shadowsong
-"¡Maiev, Illidan ha expiado sus culpas! Ya no supone una amenaza para..." - Tyrande Whisperwind
Sin embargo, Maiev la ignora y entra también en el portal.
-"No sirve de nada, Tyrande. Se ha vuelto toda venganza, ha quedado ligada para siempre a la caza. Sólo rezo para que en su celo, no cause más confusión de la que ha causado Illidan." - Malfurion Stormrage
-"Ahora, vayamos a casa, amor mío. Nos hemos ganado un descanso." - Tyrande Whisperwind

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Warcraft III - Campaña de los Elfos nocturnos

El Fin de la Eternidad

Capítulo uno
Enemigos en la Puerta
Gracias al heroico sacrificio de Grom Hellscream, se pudo matar al Señor del Foso, Mannoroth, y acabar así con la maldición demoníaca que infestaba a los orcos. Las fuerzas humanas y orcas, se han desplazado al Bosque de Ashenvale para determinar si aún persiste la amenaza demoníaca.
Tyrande Whisperwind, líder de las elfas nocturnas Centinelas, cree que los extranjeros sólo pueden traer problemas a su tierra encantada.

-"Perdón, Sacerdotisa, pero habéis estado mirando hacia Ashenvale durante horas." - Shandris Feathermoon
-"Siento algo oscuro que se agita en los bosques, Shandris. Parece que se dirige hacia aquí." - Tyrande Whisperwind
-"¿Los pieles verdes que asesinaron a Cenarius?" - Shandris Feathermoon
-"Quizás. Quizás sea algo más." - Tyrande Whisperwind
Tyrande invoca un espíritu de búho que le permite espiar en la lejanía.
-"¡A ver si nos esforzamos más! ¡Jaina y el Jefe orco esperan que esta base se construya rápidamente!" - duque Corazón de León
-"¡Bah! ¡Ni siquiera tendríamos que estar aquí! Ni estar de parte de los orcos." - soldado raso
-"Estamos aquí para cazar a los demonios que quedan, humano. Tienes suerte de que nuestro objetivo sea el mismo." - grunt
-"¡Muy bien, hombres! ¡Ocupaos de vuestros asuntos! ¡A trabajar!" - duque Corazón de León
-"Así que... ¿Esos orcos y esos humanos pretenden pasar por nuestras tierras tan tranquilos? Se arrepentirán de haber puesto los pies en Ashenvale. Estableceremos una base y nos ocuparemos de estos extranjeros como se merecen." - Tyrande Whisperwind

Shandris Feathermoon
Tyrande Whisperwind















Tras derrotar al duque Corazón de León, y mientras las elfas están atacando el campamento de orcos y humanos, unas bolas de fuego empiezan a caer del cielo, reduciendo dicho campamento a cenizas.
-"¡Los muertos vivientes! ¡Defendeos!" - grunt
-"¡Han debido de seguirnos desde Lordaeron!" - soldado raso
-"¡Que Elune nos salve! ¡Los muertos avanzan a mares!" - arquera
-"Rápido, hermanas mías, ¡volvamos a los árboles! ¡No tenemos nada que hacer contra una fuerza tan inmensa!" - Tyrande Whisperwind

Capítulo dos
Hijas de la Luna
Tres horas después, en algún lugar al pie del Monte Hyjal.

Tyrande huye de los muertos vivientes y la dejan arrinconada.
-"Los muertos vivientes son inagotables. ¡No hay forma de dejarles atrás!" - arquera
-"Como veis, Lord Archimonde, no hemos de temer a los elfos de la noche. El Azote puede..." - Tichondrius
-"Archimonde... Después de diez mil años. ¿Cómo es posible...?" - Tyrande Whisperwind
-"La Legión ha regresado para consumir este mundo, mujer. A estas alturas, tu molesta raza no nos detendrá." - Archimonde
Pero antes de que puedan hacerle nada, Tyrande se hace invisible.
-"¡Estúpidos! ¡Habéis dejado que se os escapara! ¡Encontradla, malditos seáis! ¡Encontradla y matadla!" - Archimonde
Los muertos vivientes se alejan y Tyrande sale de entre las sombras.
-"El día que tanto temíamos ha llegado... ¡Ha regresado la Legión de Fuego! ¡Tengo que atravesar el río y advertir a mis hermanas antes de que sea demasiado tarde!" - Tyrande Whisperwind

Finalmente Tyrande escapa de los muertos vivientes y llega al campamento de sus elfas.
-"¡Tyrande! ¡Alabada sea Elune, lo has conseguido! ¡Los muertos vivientes aparecieron de la nada y atacaron nuestra aldea sin previo aviso!" - Shandris Feathermoon
-"Ishnu-dal-dieb, Shandris, tenemos un problema mayor. Los muertos vivientes han sido enviados aquí por la Legión de Fuego, nuestros enemigos de los tiempos antiguos. Sólo nos queda una opción contra ese poder: ¡hemos de despertar a los druidas!" - Tyrande Whisperwind

Capítulo tres
El despertar de Stormrage
Al día siguiente, cerca de las afueras del sagrado Claro de Luna...

-"Con Cenarius muerto, nos toca a nosotros despertar a los druidas. Tenemos que recuperar el Cuerno del semidiós de la isla sagrada del Claro de Luna. Sólo su toque de rebato puede despertar a los druidas de su sueño." - Tyrande Whisperwind
-"Pero Sacerdotisa, los orcos han establecido un fuerte asentamiento en la isla. ¡Tendremos que luchar para abrirnos camino entre sus filas y llegar al Cuerno de Cenarius!" - arquera
-"Sacerdotisa, Tyrande, ¡gracias a Elune os hemos encontrado! ¡Los muertos vivientes están avanzando hacia los Túmulos druídicos! Los túmulos parecen abandonados, pero los muertos vivientes podrían..." - cazadora
-"En su interior duerme un druida, hermana... Furion Stormrage. ¡Es el druida más poderoso y sabio de todos! ¡Hay que avisarle de que la Legión ha regresado!" - Tyrande Whisperwind
-"Entonces será mejor que nos apresuremos. Si los muertos vivientes se hacen con su guarida antes de que le despertemos..." - cazadora
-"¡Démonos prisa, hermanas! ¡Todas nuestras esperanzas residen en el despertar de Furion!" - Tyrande Whisperwind

Tyrande consigue pasar entre los orcos y llegar al Cuerno antes de que los muertos vivientes alcancen el túmulo.
-"¡Por fin! ¡El Cuerno de Cenarius! ¡Ahora podemos despertar a Furion!" - Tyrande Whisperwind
Tyrande hace sonar el cuerno.
-"¡El Cuerno ha sonado y yo he acudido como había prometido! Huelo el hedor de la muerte y la putrefacción en nuestra tierra. ¡Y eso me enoja enormemente! ¡Manifestaos, defensores de la antigüedad! ¡Aplastad a estos invasores como lo hicisteis en las eras pasadas!" - Furion Stormrage
Furion crea treants y con ellos destruye a los muertos vivientes cercanos.

Treant
Furion Stormrage















Capítulo Cuatro
El alzamiento de los Druidas
Dos días después, en las profundidades del valle de Winterspring...

-"Han pasado mil años desde la última vez que te vi, Tyrande. He pensado en ti a cada momento mientras erraba por el Sueño Esmeralda." - Furion Stormrage
-"Mi corazón se alegra de verte de nuevo, Furion. Pero no te habría despertado si no tuviera urgente necesidad de ti." - Tyrande Whisperwind
-"En el Sueño sentía que nuestra tierra estaba siendo corrompida, como si se tratara de mi propio cuerpo. Has hecho bien en despertarme." - Furion Stormrage
-"La Legión de Fuego ha regresado, Furion. Cenarius ha muerto y los extranjeros deambulan libremente por nuestros valles más sagrados." - Tyrande Whisperwind
-"Tal y como fue predicho... No hay duda de que Archimonde se abrirá camino hasta la cima del Hyjal y atacará el Árbol del Mundo. Si logra acabar con las energías del Árbol, este mundo estará condenado." - Furion Stormrage
-"Mi único pensamiento era despertarte a ti y a los demás druidas. Los Druidas de la Garra residen en los Túmulos druídicos al final de este valle. Si podemos llegar hasta ellos, ¡quizás tengamos una posibilidad de detener a Archimonde y a sus demonios!" - Tyrande Whisperwind
A lo lejos se oye cómo está teniendo lugar una batalla.
-"¡Lo hemos conseguido, chicos! ¡Los hemos ahuyentado! Volvamos a la base y ocupémonos de nuestros heridos." - soldado raso
-"Así que los extranjeros también combaten contra los muertos vivientes... Podrían revelarse unos potentes aliados contra Archimonde y su chusma." - Furion Stormrage
-"¡Pero si no son más que engendros! ¡Son responsables de la muerte de Cenarius! Antes la muerte que luchar a su lado." - Tyrande Whisperwind
-"Quizás tengas razón, mi amor. Estableceremos nuestro nuevo asentamiento aquí. Que tus centinelas permanezcan alerta. Dudo que los extranjeros o los muertos vivientes nos dejen tranquilos." - Furion Stormrage

-"¡Esperad! ¡Yo conozco a estos furbolgs! Escaparon de Ashenvale cuando la corrupción empezó a extenderse." - Tyrande Whisperwind
-"Después de todo, quizás no lograron escapar de la corrupción." - Furion Stormrage

Furbolg















-"¡No! El puesto de avanzada ha sido corrompido... ¡Y los treants han sido desquiciados! ¡No merecen esta cruel destino!" - Tyrande Whisperwind
-"¡No des un paso más, debilucho! ¡Lord Tichondrius nos ordenó que matáramos a todo el que intentara entrar en este lugar y así lo haremos!" - sátiro
-"¡Patéticos desgraciados! ¡Me duele que alguna vez os hicierais llamar Elfos Nocturnos!" - Furion Stormrage

Sátiro















-"¡Acudid a mí, Druidas de la Garra! ¡Dejad que los Cuervos de tormenta vuelen una vez más con los vientos de guerra!" - Furion Stormrage
De los túmulos salen unos cuervos que se transforman luego en Elfos Nocturnos.
-"Ishnu-alah, hermanos. Kalimdor necesita vuestros poderes una vez más. La hora del Juicio Final se acerca." - Furion Stormrage
-"Estamos a vuestras órdenes, Shan'do Stormrage." - Druida de la Garra
-"Ahora tenemos que penetrar en la tierra y despertar de su profundo sueño a los feroces Druidas de la Zarpa." - Furion Stormrage

Capítulo cinco
Hermanos de sangre
A la mañana siguiente, en los Túmulos subterráneos de las profundidades del Monte Hyjal...

-"Estos Túmulos profundos han permanecido intactos durante casi tres mil años. Sin embargo, no hay forma de saber qué criaturas se habrán instalado aquí una vez sellamos estos túneles." - Furion Stormrage
-"No hay nada que temer en este lugar. El único enemigo que me ha dado qué pensar ahora está corrompiendo las tierras que hay sobre nuestras cabezas. Acabemos con esto y regresemos a la superficie." - Tyrande Whisperwind
-"De acuerdo. Pero ten cuidado. No podemos saber cómo reaccionarán los Druidas de la Zarpa después de todo este tiempo." - Furion Stormrage

-"¡Deteneos, Sacerdotisa! ¡Necesitamos vuestra ayuda! Una extraña araña picó a nuestro chamán y se ha puesto muy enfermo. Los demás miembros de la tribu han huido y nos han abandonado a nuestra suerte." - Jefe furbolg
-"¿Qué queréis que hagamos?" - Tyrande Whisperwind
-"Las aguas de la Fuente de la Vida pueden salvarlo, pero no osamos dejarlo en este estado. Si pudierais llenar este frasco con sus aguas y traérnoslo, salvaríais la vida de nuestro chamán." - Jefe furbolg
-"Si su sabiduría impide que os volváis salvajes como los demás miembros de vuestra tribu, salvaré gustosa a vuestro chamán." - Tyrande Whisperwind
Tyrande consigue llenar el frasco y vuelve con los furbolgs.
-"Alabada sea Elune, Sacerdotisa. Sinceramente, dudábamos de vuestro regreso. Ahora nuestro chamán tiene una posibilidad..." - Jefe furbolg
Le dan el frasco y el chamán se levanta vigorizado.
-"Tenemos que agradeceros vuestra ayuda de nuevo. Coged este Talismán. Si necesitáis nuestra ayuda... Nos convocará para combatir a vuestro lado." - chamán furbolg

-"El camino sigue hacia el sur, pero esta puerta parece prometedora." - Tyrande Whisperwind
-"Oh no. ¿Cómo he podido olvidarlo?" - Furion Stormrage
-"¿Te preocupa lo que hay tras esta puerta, amor mío?" - Tyrande Whisperwind
-"Esta puerta lleva a la prisión de Illidan, Tyrande. Deberíamos irnos. Ahora." - Furion Stormrage
-"¿Illidan? Han pasado diez mil años... ¿Estará vivo todavía? ¡Deberíamos liberarlo, Furion! ¡Sería el perfecto aliado contra los muertos vivientes y sus señores demoníacos!" - Tyrande Whisperwind
-"¡No, Tyrande! ¡Esa bestia no debe ser liberada jamás!" - Furion Stormrage
-"¡Pero él es tu hermano!" - Tyrande Whisperwind
-"Sea... Como sea... Es demasiado peligroso. Te lo prohíbo." - Furion Stormrage
-"Sólo la diosa puede prohibirme algo a mí. Yo liberaré a Illidan, te guste o no." - Tyrande Whisperwind

Furion continúa su camino.
-"Ah, ¡los Druidas de la Zarpa están ya despiertos! ¡Venid, hermanos! Tenemos mucho que... Qué demo... ¡Se han dejado arrastrar por su parte animal! ¡Son salvajes e inconscientes!" - Furion Stormrage
-"En el nombre del cuervo." - Druida de la Garra
-"Puede que la llamada del Cuerno funcione... Pero sólo llegaría hasta los pocos que están en esta parte de la caverna." - Furion Stormrage
Furion llega hasta el centro de la caverna y toca el Cuerno. Los Druidas de la Zarpa retornan de su forma de oso, a su forma normal.
-"Shan'do Stormrage... No sé qué nos ha ocurrido. Ha pasado tanto tiempo desde que supimos quiénes éramos." - Druida de la Zarpa
-"No importa, thero-shan. Necesito tu ayuda y la de tus poderosos hermanos una vez más. Después de tanto tiempo, la Legión de Fuego ha regresado... Y sólo la unión de nuestras fuerzas podrá acabar con ella." - Furion Stormrage
-"En ese caso, los Druidas de la Zarpa estamos a tus órdenes, Shan'do Stormrage." - Druida de la Zarpa

-"Ahora no puedo volver atrás. Quiera la diosa que Furion se haya equivocado." - Tyrande Whisperwind
-"¡Vuestra misión es una insensatez! ¡Incluso vuestra diosa ha condenado al que pretendéis liberar!" - vigilante mayor

Tyrande consigue llegar hasta Illidan matando a todos los vigilantes.
-"Illidan... ¿Eres tú?" - Tyrande Whisperwind
-"Tyrande... Es tu voz. Después de todo este tiempo pasado en la oscuridad... tu voz es como la pura luz de la luna en mi mente." - Illidan Stormrage
-"La Legión ha vuelto, Illidan. Tu gente te necesita una vez más." - Tyrande Whisperwind
Illidan rompe las puertas de su jaula.
-"Porque una vez te quise, Tyrande, daré caza a los demonios, ¡pero jamás deberé nada a nuestra gente!" - Illidan Stormrage
-"¡Entonces corramos a la superficie! ¡La corrupción de los demonios se extiende cada segundo que nosotros desperdiciamos aquí!" - Tyrande Whisperwind

Illidan Stormrage















-"¡Furion!" - Tyrande Whisperwind
-"Ha pasado una eternidad, hermano. Una eternidad pasada... ¡En la oscuridad!" - Illidan Stormrage
-"¡Illidan! ¡Fuiste sentenciado a pagar por tus pecados, nada más!" - Furion Stormrage
-"¿Y quién eras tú para juzgarme a mí? ¡Luchamos contra los demonios juntos, por si no te acuerdas!" - Illidan Stormrage
-"¡Ya basta! ¡Los dos! ¡Lo hecho, hecho está! Mi amor, ¡con la ayuda de Illidan devolveremos a los demonios a su lugar una vez más y salvaremos lo que queda de nuestra amada tierra!" - Tyrande Whisperwind
-"¿Has siquiera considerado el precio, Tyrande? La ayuda de este traidor quizás nos condene antes del fin. Yo no tendré nada que ver con esto." - Furion Stormrage

Capítulo seis
Un destino de llamas y desolación
La tarde siguiente, en las profundidades de los corruptos bosques de Felwood...

-"¡Me liberan después de diez mil años y mi hermano sigue pensando que soy un villano! ¡Yo le enseñaré mi verdadero poder! ¡Le demostraré que los demonios no tienen poder sobre mí!" - Illidan Stormrage
-"¿Estás seguro de eso, Cazador de Demonios? ¿Estás seguro de que tu voluntad te pertenece?" - Arthas
-"Apestas a muerte, humano. ¡Te arrepentirás de haberte acercado a mi!" - Illidan Stormrage
-"Vamos allá. Verás que estamos muy igualados." - Arthas
Illidan y Arthas comienzan a luchar.
-"Podríamos seguir peleando para siempre. ¿Qué quieres realmente?" - Illidan Stormrage
-"El Señor del terror que dirige este ejército de muertos vivientes se llama Tichondrius. Controla un potente artefacto brujo llamado Calavera de Gul'dan. Es la responsable de la corrupción de estos bosques." - Arthas
-"Y tú quieres que yo la robe. ¿Por qué?" - Illidan Stormrage
-"Digamos que Tichondrius no me gusta mucho, y el señor al que sirvo podría... beneficiarse de la caída de la Legión." - Arthas
-"¿Por qué debería creer algo de lo que dices, pequeño humano?" - Illidan Stormrage
-"Mi amo lo ve todo, Cazador de Demonios. Sabe que has deseado el poder toda tu vida. ¡Ahora lo tienes al alcance de la mano! ¡Cógelo y tus enemigos estarán acabados!" - Arthas

Illidan llega hasta donde está la Calavera de Gul'dan.
-"Ahora, por lo menos, los demonios no seguirán corrompiendo los bosques. Pero si destruyo la Calavera y reclamo sus poderes como míos, seré más fuerte que cualquiera de los tenientes de Archimonde... Sí... ¡El poder debería ser mío!" - Illidan Stormrage
Illidan destruye la Calavera y se transforma en un demonio todopoderoso.
-"¡Ahora estoy completo!" - Illidan Stormrage

Illidan Stormrage











-"¡Demonio insensato! ¿Qué has hecho con mi hermano?" - Furion Stormrage
-"Soy yo, Furion. Me he convertido en esto." - Illidan Stormrage
-"No... Illidan, ¿cómo has podido?" - Tyrande Whisperwind
-"El líder de los muertos vivientes ha sido destruido... Y, con el tiempo, los bosques se curarán." - Illidan Stormrage
-"¿A costa de tu alma? ¡Tú no eres mi hermano! ¡Fuera de este lugar! ¡Y no vuelvas a poner los pies en nuestras tierras jamás!" - Furion Stormrage
-"Así será... hermano." - Illidan Stormrage

El último guardián
Dos días después, en un tranquilo claro del Monte Hyjal...

-"No tenemos tiempo para esto, Furion! ¿Qué hacemos aquí?" - Tyrande Whisperwind
-"Anoche, en un sueño... Un enorme cuervo me habló y me convocó a este lugar..." - Furion Stormrage
Llegan Thrall y Jaina.
-"También nosotros hemos sido convocados." - Thrall
-"¿Quiénes sois, extranjeros?" - Furion Stormrage
-"Soy Thrall, Hijo de Durotan, Jefe de la Horda." - Thrall
-"Y yo soy Jaina Proudmoore, líder de los supervivientes humanos de Lordaeron." - Jaina Proudmoore
-"¡Aquí no sois bienvenidos!" - Tyrande Whisperwind
Entonces aparece el Profeta.
-"Paz, Sacerdotisa. Han venido a ayudaros contra la Legión." - el Profeta
-"¡Erais vos quien aparecía en mi sueño! Pero... ¿Quién sois para ofrecernos tal cosa?" - Furion Stormrage
-"Yo... Soy la razón... del regreso de la Legión. Hace años, traje a los orcos a este mundo... Y al hacerlo, también abrí el camino para los demonios. Por mis pecados, fui asesinado por mano de aquellos a quien yo más quería... Pero a pesar de mi muerte, la guerra hizo estragos en las tierras del este durante largos años, devastando reinos enteros a su paso. Ahora, por fin, he regresado para enderezar las cosas. Yo... Soy Medivh... El Último Guardián. Y os digo que la única posibilidad que le queda a este mundo es que todos vosotros unáis vuestras armas... ¡contra los enemigos de todo lo vivo!" - Medivh

Capítulo Siete
El crepúsculo de los dioses
A la mañana siguiente, cerca de la cumbre del Hyjal. Elfos nocturnos, orcos y humanos se reúnen para planear la defensa de la montaña...

-"Perdonad mi retraso. Tal y como temíamos... Archimonde y sus Guardias del Apocalipsis están abriéndose camino hacia la cumbre. Llegarán en cualquier momento." - Jaina Proudmoore
-"Hace diez mil años, los elfos de la noche derrotamos a la Legión de Fuego. Aunque el resto del mundo estaba hecho añicos, nosotros pudimos seguir viviendo nuestra inmortalidad en paz. Somos sus protectores y a través de él fuimos dotados de inmortalidad y de poder sobre la naturaleza. Ahora, por fin, ha llegado el momento de devolver ese poder." - Furion Stormrage
-"Te das cuenta de que envejeceremos como lo hacen los mortales. Nuestro poder sobre la naturaleza menguará con el tiempo." - Tyrande Whisperwind
-"Si el orgullo nos dejara pensar, amor mío, veríamos que quizás hemos vivido ya lo suficiente. Tyrande, iré hacia la cumbre y prepararé nuestras defensas. Ocurra lo que ocurra, amor mío, recuerda que el lazo que nos une es eterno." - Furion Stormrage
-"¡Escuchadme, elfos de la noche! ¡Ha llegado la hora de la verdad!" - Archimonde
-"Si podéis proporcionar apoyo a nuestras bases y evitar que nos aplasten, ¡Thrall y yo retrasaremos la ascensión de Archimonde!" - Jaina Proudmoore
-"Vuestro plan es audaz, chica. ¡Quizás os haya juzgado mal, extranjeros! ¡Que Elune os ilumine!" - Tyrande Whisperwind

Los muertos vivientes consiguen arrasar con el campamento de los humanos.
-"Eres muy valiente enfrentándote a mí, pequeña humana. ¡Si tus compatriotas hubieran sido igual de audaces, me habría divertido más borrando vuestras miserables naciones del mundo!" - Archimonde
-"¿Los demonios no sabéis hacer otra cosa que hablar?" - Jaina Proudmoore
Jaina se teletransporta.
-"¡Stormrage! ¡Déjate ver! ¿O pretendes mandar niñas mortales a hacer tu trabajo?" - Archimonde

Los muertos vivientes destruyen el campamentos de los orcos.
-"¡Los orcos sois débiles y ni siquiera merecéis el esfuerzo! ¡Me pregunto por qué Mannoroth se molestó siquiera por vosotros!" - Archimonde
-"¡Nuestro espíritu es más fuerte de lo que piensas, demonio! ¡Si hemos de caer, que así sea! ¡Al menos ahora somos libres!" - Thrall
Thrall le lanza un rayo a Archimonde y se teletransporta.
-"El pobre cachorrito me ha hecho pupa... ¿No queda nadie que luche contra la Legión? ¡Esto es casi demasiado fácil! ¡Si hubiera sabido que la resistencia mortal era tan débil, habría iniciado esta invasión hace siglos!" - Archimonde

Finalmente, Archimonde acaba con el campamento de los Elfos nocturnos.
-"¡Por fin! ¡El camino hacia el Árbol del Mundo está despejado! ¡Una vez haga mío el maldito árbol, ¡acabaré con las energías mágicas de este mundo y mandaré su cáscara sin vida a las llamas! ¡Venid, mis lacayos! ¡El fin se acerca!" - Archimonde
-"Los extranjeros lo han retenido todo lo que han podido. ¿Has planeado la defensa de la cumbre?" - Tyrande Whisperwind
-"Sí. La victoria de Archimonde ha hecho que se confíe. No verá la trampa que le he tendido hasta que sea demasiado tarde." - Furion Stormrage

El fin de la eternidad
Archimonde ha llegado al Árbol del Mundo, y a lo lejos, Furion toca el Cuerno. Entonces, de entre los árboles comienzan a surgir miles de wisps que se ponen a dar vueltas alrededor de Archimonde. La energía de todos ellos es tan poderosa que sobrecargan a Archimonde y le hacen explotar, creando una llamarada que pulveriza todos los árboles de los alrededores.
-"Las raíces sanarán a tiempo, así como el mundo entero. Los sacrificios se han hecho. Así como los orcos, los humanos y los elfos nocturnos desecharon su antiguo odio, y permanecieron unidos ante un enemigo común, la naturaleza se alza para desterrar a la sombra para siempre. En cuanto a mí, he vuelto para asegurarme de que habría un futuro... Para enseñar al mundo que ya no necesita guardianes. La esperanza de futuras generaciones siempre ha residido en manos mortales. Y ahora que he terminado mi trabajo, ocuparé mi lugar entre las leyendas del pasado." - Medivh

Wisp